viernes, 18 de noviembre de 2011

Las lagrimas.

Pasa el tiempo, las horas y empiezo a perder la paciencia. Yo soy una persona bastante impaciente, me gusta hacer algo, siempre para solucionar las cosas, pero esta vez mi sentimiento de impotencia ante la situación me puede.
Todavia tengo que sentirme afortunado, porque hablando con unas amigas el otro día, me comentaban que la mayoría de la gente no tiene los resultados que yo obtengo, se referían a que consigo entrevistas en persona con las empresas.
No quiero ni pensar como me encontraría, si ademas, tuviera que estar en casa,  atado de pies y manos al jodido ordenador.
Pasan por mi cabeza cosas como, irme de este país, cambiar de vida en otro sitio, arriesgarme a encontrarme mas solo de lo que me siento ahora mismo.
No lo hago porque hay algo muy importante que me retiene, mi chica, mi amor, la persona que me hace brillar hasta en estos momentos mas grises.
Ella desea tener un hijo, yo también aunque este mes han empezado a cambiar mis prioridades, como podéis imaginar.
El otro día mientras veíamos la TV en el sofá, le contaba una décima parte de como me sentía, intentado reprimir unas incontroladas ganas de llorar, sin motivos aparentes en ese momento, no se porque me paso, y cuando al fin dejamos el tema, veo como a ella se le caen unas lagrimas y me dice que tendremos que posponer lo del niño.
No sabes como me llegue a sentir, imaginar que en lo mas hondo de vuestro corazón, se encontrara un dolor, una angustia que poco a poco sale hacia fuera, mientras por otro lado intentas proyectar esa sensación hacia la parte mas valiente de ti, pensando que eso no puede quedar así, y tienes que luchar mas, intentar otras cosas.
Es curioso, pero estamos a nada de las elecciones generales de este país, me hace mucha gracias como venden las cosas, dicen; tenemos que pensar en el futuro. Que futuro, pregunto, si es verdad que dentro de 10 años, igual no me acuerdo de esto, aunque eso no quiere decir que no haya estado afectado por lo sucedido en estos momentos una década mas, a las personas como nosotros (la gente de la calle) nos cuesta recuperarnos económicamente de estos baches.
La sensación que tengo es de mas distancia a la hora de encontrar mis sueños, mas impedimentos y mas obstáculos, que yo no he puesto ahi. Con una infancia y adolescencia complicada y viniendo de una familia humilde, no entendí que tenia que prepararme para este mundo laboral, así que no estudie mucho, hasta que empece a trabajar, y quizás tarde en darme cuenta de lo importante que era una carrera, pero no era tarde para empezar a tener las experiencias laborales, que a mi generación les faltaría a largo plazo.
Bueno, fue una apuesta por el trabajo duro, ahora con el tiempo, te das cuenta de lo importante que era tener estudios para poder optar a trabajos mas cualificados, pero estos últimos años he estado donde he querido y cobrando bastante bien, no podía decir que me hubiera salido mal.
Creo que se ha juntado todo un poco, la crisis, el cambio de aires, cambio de domicilio, cambio de amigos, no se, un poco de todo, algo que debería de haber visto. Aunque en su momento era lo mas racional.
Lo unico que sé, es que no soporto ver como a mi chica se le caen las lagrimas y ver como mi cuenta del banco esta al mínimo, no creo que aguante mas de un mes, este mes, no se como serán las Navidades, pero me temo que las peores de mi vida.
De verdad piensan que me importa quien gane las elecciones? Lo peor que podría pasar es, que si no pudiera aguantar en este país, tendría que irme a otro. Es un movimiento natural de supervivencia, mientras los poderosos y políticos joden un país, los demás escapan como pueden o perecen.





No hay comentarios:

Publicar un comentario